Mil setecientos sesenta millones de dólares. Esa fue la cifra récord que los estadounidenses apostaron legalmente en la Super Bowl LX, un incremento interanual de casi el 27 % respecto a los 1.390 millones de la edición anterior. No hablo del volumen estimado total — que incluiría circuitos no regulados — sino exclusivamente de lo apostado a través de sportsbooks con licencia estatal. El mercado legal de apuestas a la Super Bowl se ha multiplicado de una forma que hace una década habría parecido ficción.
El récord de 2026: 1.760 millones de dólares y un crecimiento del 27 %
La American Gaming Association publicó la proyección de 1.760 millones en enero de 2026, semanas antes del partido. La Sports Betting Alliance, en una estimación independiente junto a Legal Sports Report, situó la cifra ligeramente por debajo, en 1.710 millones. Ambas organizaciones coincidían en lo esencial: la Super Bowl LX iba a batir todos los récords de apuestas legales en un solo evento deportivo.
Bill Miller, presidente de la AGA, lo enmarcó como una señal de la madurez del mercado: ningún otro evento reúne a los aficionados como la Super Bowl, y esa cifra récord refleja cuánto disfrutan los estadounidenses de las apuestas deportivas como parte de la experiencia. La cifra no surge de la nada — es la culminación de un crecimiento sostenido desde que la Corte Suprema anuló la prohibición federal en 2018.
Para poner los 1.760 millones en contexto: en la Super Bowl LIII de 2019, el primer año completo tras la legalización, el volumen legal fue de aproximadamente 250 millones. En cinco ediciones, la cifra se ha multiplicado por siete. El motor no es que los estadounidenses apuesten más por cabeza — es que cada año se suman nuevos estados al mercado regulado y la infraestructura digital facilita el acceso.
En la Super Bowl LIX de 2025, el volumen alcanzó 1.390 millones. El salto a 1.760 millones representa 370 millones de dólares adicionales en un solo año, una aceleración que ni los más optimistas de la industria preveían cuando comenzó la legalización estado por estado.
39 estados legalizados y el auge post-PASPA
En el momento de la Super Bowl LX, las apuestas deportivas legales operan en 39 estados más el Distrito de Columbia. Cada nuevo estado que abre su mercado añade millones de potenciales apostadores al ecosistema, y la Super Bowl es el catalizador que convierte a muchos en apostadores activos por primera vez.
El ingreso de juego comercial en Estados Unidos alcanzó 7.060 millones de dólares en noviembre de 2025, un 7,4 % más interanual, con un acumulado de 71.490 millones hasta ese mes. Esas cifras confirman que el crecimiento no se limita a la Super Bowl — la industria del juego legal en EE. UU. está en una fase de expansión sostenida, y cada Super Bowl marca un pico anual que eleva el techo.
Lo que distingue a la era post-PASPA es la velocidad de adopción. Antes de 2018, las apuestas deportivas legales solo existían en Nevada. En menos de ocho años, el mapa se ha transformado hasta cubrir la inmensa mayoría del país. Cada estado que se suma no solo aporta apostadores nuevos sino también competencia entre operadores, lo que mejora las cuotas, amplía los mercados disponibles y genera un volumen de datos públicos que no existía en la era pre-legalización. Como analista, tengo acceso a más información sobre el mercado americano hoy que en toda la década anterior combinada.
La relevancia para el apostador español es indirecta pero real. El volumen masivo de apuestas en Estados Unidos mejora la liquidez de los mercados, produce líneas más eficientes y genera más información pública — reportes de movimiento, porcentajes de acción, análisis de sharps — que cualquier apostador informado puede utilizar para tomar mejores decisiones desde cualquier parte del mundo.
Contexto global: Estados Unidos frente a Europa y España
Los 1.760 millones son impresionantes en términos absolutos, pero ¿cómo se compara el mercado estadounidense con el español? El mercado de juego online en España generó un GGR de 1.454 millones de euros en todo 2024, con un crecimiento interanual del 17,61 %. El GGR anual completo del mercado español es comparable a lo que se apuesta en un solo evento en Estados Unidos — una diferencia de escala que dice mucho sobre el tamaño relativo de ambos mercados.
La diferencia se explica por la población (330 millones frente a 47 millones), la penetración del mercado y la cultura deportiva. No es que el mercado español sea pequeño — es que la Super Bowl es un fenómeno de escala única en el calendario global del deporte. Ningún evento deportivo en España — ni la final de la Champions, ni El Clásico — genera un volumen de apuestas concentrado en un solo partido comparable al de la Super Bowl en Estados Unidos.
Lo que sí comparten ambos mercados es la tendencia. El GGR trimestral del juego online en España alcanzó 405,36 millones de euros en el T3-2025, un 16,49 % más que el mismo período del año anterior. Las apuestas representaron 149,50 millones de ese total. Ambos mercados están creciendo a ritmos de dos dígitos anuales, impulsados por la digitalización, la adopción móvil y la normalización cultural de las apuestas deportivas. España, con casi dos millones de usuarios activos en plataformas de apuestas online, tiene un mercado maduro que sigue encontrando nuevos apostadores cada trimestre.
Para quien apuesta desde España, la Super Bowl es un evento donde ambos mundos convergen. Los mercados se fijan desde Estados Unidos, las cuotas reflejan la acción americana, pero el apostador español participa a través de operadores con licencia DGOJ que importan esos mercados. Ese conocimiento del mercado americano se convierte en ventaja competitiva para el apostador español de la Super Bowl.
